“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)
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miércoles, 9 de diciembre de 2015

DECISIÓN

                                                                                                                                       por Kike Dordal

Todos los actos que haga en lo que queda de mi paso por este escenario enorme y bello debe estar destinado a favorecer el largo proceso de liberación de los pueblos.

No sé cuando tomé esa decisión, ni cuánto tiempo hace. Se fue tomando sola en la medida que uno va comprendiendo el mundo, ese enorme teatro en donde unos pocos disputan cartel mientras muchos, todos los dueños del teatro, de su escenografía y de sus recursos, asistimos atónitos a un espectáculo de malísima calaña pero que insume altísimos costos y deja a muchos afuera. Incluso se vende el espectáculo como si fuese una maravilla y, en ocasiones, nos matamos entre nosotros por entrar.
En ese panorama resulta muy difícil saber cuáles son las acciones que van en el sentido de la revolución y cuáles no. Incluso a veces nos sentimos a contramano de este mundo de espectadores confusos que pelean por una fila más adelante, o a contrapelo, o a contramarcha o a contra de algo, quién lo sabrá. Pero como si este mundo no fuese nuestro. Como si no fuésemos parte de él, pero sin dudas aquí estamos y somos parte. ¿Entonces?

lunes, 23 de noviembre de 2015

Lunes otra vez

por Kike Dordal
     Vivimos en un sistema que nos formó para transitar la vida “esperando el viernes”, como una inmensa reducción de las formas de la felicidad y la libertad. Ese mínimo y efímero deseo, agrandado por las convexas lentes del consumo, nos conduce linealmente al sentimiento, de similar mesura, encerrado en la expresión pesada y cotidiana de “lunes otra vez”. Pero el lunes que contiene este relato no es un lunes cualquiera. 
     
     El breve y dificultoso descanso de miles y miles de argentinos culminó con un amanecer que mostró, en todas las ventanas, una foto del futuro, tan clara y nítida como las mejores del pasado. Aunque muchos no pudieron verla, la foto siempre estuvo ahí. Indefectiblemente para ellos, los bordes difusos se van definiendo y, más tarde que temprano la verán. La foto muestra con claridad el pasado, presente y futuro de quien gobernará los destinos de nuestra Argentina en los próximos cuatro años.

     Para quienes no pudieron ver la foto antes, el abrazo que la esposa del asesino venezolano Leopoldo López le diera a Mauricio Macri en la noche del festejo, como muestra muy sincera de su enorme alegría por el triunfo del PRO, junto a la nota Editorial de la mañana siguiente al ballotage que publicara el diario La Nación con el título “No más venganza”, configuran junto a muchas otras señales los bordes claros y los fuertes contrastes en la foto de este lunes que, por fin aunque un poco tarde, comienza a revelarse. A esta altura no caben dudas de por qué no hablamos de un lunes cualquiera. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

La Comunicación y sus “Teletubbies”

Por Kike Dordal

   Desde que se sancionó la ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, los cumplimientos tanto como los incumplimientos junto a las limitaciones judiciales y políticas han logrado transformar nuestra forma de comunicarnos. La reiteración sistemática e insistente de las “mentiras” y de las supuestas “verdades” contrapuestas así como en las operaciones y en las contraoperaciones mediáticas, llevadas adelante por los “soldados” de esta lucha terminan pareciéndose más a las tediosas técnicas de los antipáticos TELETUBIS que a una estrategia comunicacional intencionada y efectiva.

miércoles, 1 de julio de 2015

Democracia: del corset al miriñaque

por Kike Dordal

     Desde varios sectores de nuestra y otras sociedades se escucha con frecuencia, desde hace mucho tiempo, críticas y denuncias al sistema democrático imperante en el mundo, poniendo fuerte énfasis en las limitaciones y manipulaciones que quitan sentido a la etimología de su nombre que, con tanto fervor explicaban y explican nuestras primeras maestras de civismo, como “demos” que significa pueblo y “cracia” que significa gobierno. Adjetivada con términos como “directa” o “republicana” en la práctica no son reflejadas estas calificaciones ni mucho menos su definición. Así se fue acuñando el adjetivo de “Democracia encorsetada”

     
  Conocer, comprender, detectar y encontrar en lo cotidiano estas limitaciones no resulta tarea fácil. Por más que politólogos y dirigentes sociales las definan e intenten explicar a diario no logran atravesar el muro de aquella tan bien definida “pedagogía colonialista” en el pensamiento del enorme Arturo Jauretche y plasmada certeramente por las agendas y editoriales de los Medios Masivos de Comunicación.

       Sin embargo al transitar esta individualidad que propone el mundo moderno y observando las propias lógicas cotidianas de construcción de pensamientos y acciones podremos, con bastante facilidad, descubrir nuestra propia colonización interior que nos permita encarar el proceso de liberación y el camino hacia la comunidad, lo común. Porque somos en tanto nos relacionamos. Como manada. 
Valga un botón como muestra.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Gasto público, derroche privado…

por Kike Dordal

      Desde que nuestros cipayos bronces de la generación del `80 pensaron esta Nación, quedó acuñado el concepto de “gasto público” como una suerte de parámetro a cuidar porque fácilmente podía convertirse en un enemigo. Lo que nunca explicaron es porqué no todo gasto público es gasto público. Y así nació la desigualdad. Y un diario nos la explicó.
     
     Ya para cuando la patria cumplía un siglo y medio de vida, un hombre, un militante, un historiador, un escritor comenzó a deshacer el entramado que el diario de la “Tribuna de doctrina” explicaba como natural, o lo que es peor, lo tergiversaba. “El problema de la Argentina es la extensión” decían las sabias letras, que supieron reinvertarse en los `70 y la dictadura la recreó sentenciando: “Achicar el Estado es agrandar la Nación”. Don Arturo Jauretche llamó “zonceras” a estas sentencias implacables desde las cuales se parte para justificar medidas de gobierno pero que, al analizarlas su veracidad se escurre como agua entre los dedos.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

De Bartolomé Mitre a Luciano Arruga


Por Kike Dordal

Sectores opuestos que claman por justica. Ambos contra el mismo victimario: “La madita policía”. Unos por mucho otros por poco. Y la historia que pendula. Asimétrica. Porque los muertos y los culpables son casi siempre pobres y morochos. Y la solución no llega, para nadie. El perro nunca se muerde la cola.


Una enorme columna de gente peregrinó desde la central de la Policía Federal, previo acto de repudio a su accionar, para luego marchar atravesando la ciudad y dirigirse hacia la central de la misma fuerza, pero provincial, en la ciudad de La Plata. La emblemática “bonaerense”, más conocida como “La maldita policía” y otrora pretendida, sólo en el símbolo, como “la mejor policía del jundo”.

“La gorra que rebalsó el vaso” fue la consigna de la convocatoria junto al lema “Ni un pibe menos” en el marco de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional. Pavada de convocatoria. La respuesta fue masiva, no tanto para algunos medios.

miércoles, 23 de abril de 2014

TODA PROTESTA ES LEGÍTIMA

Algunos aportes y una humilde opinión para el debate.


  • La ley intenta clasificar la protesta en legítima e ilegítima. Destaquemos que SIEMPRE son legitimas.En todo caso habrá que ordenar y consensuar los métodos y discutirlos pero TODA PROTESTA SOCIAL ES LEGITIMA.
  • La escusa del derecho de tránsito es en principio incumplida por el propio estado por ejemplo cortando calles para eventos privados (Usina del Arte, carreras) o los vallados permanentes y cada vez mas cerrados en la Plaza De Mayo.
  • La prohibición del uso de armas de cualquier tipo contra los manifestantes ya existe y, además, no se cumple. ¿Para que volver a regularla? Mejor sería ordenar a la fuerzas de seguridad para que colaboren con el desarrollo pacifico de la protesta
  • El mediador y/o representante de la protesta siempre existe, no hace falta que lo disponga una ley, ademas, siempre las protestas son el producto del agotamiento del dialogo. Absurdo es pretender disuadirla con lo que está agotado.
  • En general el Estado es el destinatario de la protesta, no tiene sentido ni valor jurídico que un mismo actor regule el hecho que es en su contra. Sea juez y parte.
  • La protesta social lejos de ser reprimida o regulada debe ser cuidada, acompañada, escuchada y visibilizada por el estado a través de sus funcionarios y fuerzas de seguridad
  • SIEMPRE DEBE SER MAS VISIBLE EL OBJETO DE LA PROTESTA QUE LA FORMA Y SUS CONSECUENCIAS.
  • Los piquetes se legitiman en lo 90 como método de visibilizar lo que el propio sistema deja oculto o intenta desvalorizar y quitar de la agenda de debate. Hoy no hay tanto desocupado pero si agendas que ocultar y sectores que encuentran en el piquete y la prootesta callejera una unica forma de ser visibilizados y entrar en el debate.

lunes, 9 de septiembre de 2013

"La cosa" no es "Ella o vos"

                                                                                                                                                                     Por Kike Dordal

Esta reducción, impuesta publicitariamente por uno de los más  influyentes partisanos del poder económico, camuflado de dirigente político interesado en los problemas de “la gente”, no hace más que tratar de instalar en la opinión pública la idea absurda que pone a la política y sus acciones como una mera disputa entre dos personas, arrogándose “él” la representación del “vos”.  No es el único. Casi todos los que hoy se autoenvisten de opositores a la actual gestión de gobierno, con mínimas y honrosas excepciones, intentan argumentar posiciones con simples reduccionismos y simplificaciones demagógicas, en  lugar de sostener sus argumentos en las verdaderas deudas o falencias de este período, que como las brujas, las hay. Parecería que a lo que en realidad se oponen es otra “cosa”, pero que si lo expresaran con claridad, no los votaría nadie, parafraseando al autodidacta riojano de los noventa.

Tanto la Argentina como toda Latinoamérica viene desarrollando desde hace más de una década una serie de cambios que, con mayor o menor profundidad y éxito, intentan revertir nuestra historia de explotación, injusticia, saqueo, discriminación, genocidios y silenciamientos. Nada menos. Las herramientas que cada una de las naciones decide utilizar están íntimamente ligadas a sus historias y a sus pueblos, lo que deriva en esta cierta y veraz sensación, expresada hace un tiempo por Cristina Fernández, de gobiernos que “cada vez se parecen más a sus pueblos”.

En la Argentina en particular, este proceso se viene llevando desde el año 2003, más precisamente desde el 25 de mayo de ese año, momento en que asumiera la presidencia Néstor Carlos Kirchner, fallecido el 27 de octubre del 2010. El cambio al que hacemos mención está profundamente atravesado por la historia y por las características socio-culturales de nuestro pueblo. Debemos aclarar que, la comprensión de los términos en los cuales nuestra historia condiciona las políticas del presente no serán encontradas en la historia tradicional mitrista que, aún hoy, sigue siendo el eje principal de nuestro sistema educativo, sobre todo en sus primeras etapas, ya que las zonceras nos las inyectan “de chiquitos y en dosis para adultos”. Encontraremos estos condicionamientos en otra historia, la que escriben los que no ganan.

En el estudio y análisis de esta historia escrita por vencidos y no por vencedores se puede advertir que la gran mayoría de las gestiones de gobierno desde la Primera Junta de mayo de 1810  hasta el presente han dictado y ejercido políticas que favorecieron, en diferentes grados, los intereses de los poderes económicos de cada época, utilizando como recurso de estos favores la explotación de nuestros hombres y mujeres y el uso indiscriminado de nuestros recursos naturales. Este esquema básico tuvo como consecuencia la producción de grandes sectores sociales con escaso acceso a los recursos mínimos para la supervivencia y de otras minorías con excedentes, a veces, inmanejables. Una pequeña parte de las gestiones del ejecutivo en el período mencionado, propuso y ejecutó políticas que tenían la intención de reducir la brecha entre estos dos sectores sociales creados conforme a la decisión tomada de instalar esta forma de organización política de la neonata Nación. Todas las administraciones políticas de estas pocas gestiones, sin importar el grado de reducción de la brecha que lograran operar, ni mucho menos, el  color político que las impulsara, fueron expulsadas en forma violenta del poder y sus defensores perseguidos y asesinados por empleados de buena paga sostenidos por el poder económico de turno. Lo que no hizo ninguna de las gestiones de gobierno a lo largo de nuestra historia como nación independiente, es intentar cambiar el esquema básico de organización política, simplemente o se aprovecharon de él o intentaron hacerlo más justo, más equitativo con una fuerte reducción del daño. Es estos menesteres, el peronismo primero y el Kirchnerismo hoy han sido, sin ninguna duda, los más eficientes a la hora de la justicia social y el reparto de la riqueza. Pero la profundización y la sintonía fina en la construcción de justicia social lleva, indefectiblemente, a otra cosa. Esa “cosa” es el gran dilema para “Tirios y Troyanos”.

Desarrollando “La cosa”

            No hablaremos de la novela de Campbell Jr. , sino de otra “cosa”.
            En el momento en que decidimos entender las razones por las cuales alguien envía aviones a bombardear una Plaza de su propia Nación, sin que haya guerra ni ningún enfrentamiento bélico que lo justifique en esos términos, provocando casi 400 muertes, o asesina y desaparece a 30.000 vecinos de su propio país, en ese momento comienza a dibujarse “la cosa”.
           
Hechos tan violentos de nuestra política interna como los mencionados, a los que se les podría sumar los fusilamientos de obreros de principios de siglo dejaría a tantos luchadores asesinados sin sentido sino tomamos sus muertes como premisa y bandera para el análisis. En el final del segundo período gobierno peronista, previo a los bombardeos, como luego de la muerte de Perón y el final del tercer gobierno peronista, con la mas feroz de la dictaduras, tanto como en la actualidad, encontramos presente esta “cosa” de la que tantos parecen no querer hablar.

Plantearse profundizar la justicia social y la equidad no puede tener un límite y, si lo tiene, es la propia  injusticia social o la inequidad en términos más moderados. Habrá menos pobres, pero los habrá. Habrá menos injusticias, pero las habrá. Habrá menos de todo lo malo, pero lo habrá. Si algunos deciden conformarse con enormes y profundas mejoras e intentar sostenerlas y resistir los embates del poder económico por volver a las fuentes, ese conformismo los llevará, indefectiblemente al retroceso, por el desgaste y sobre todo, por la diferencia de herramientas y de escrúpulos a la hora de usarlas. Si en cambio se decide avanzar en la profundización, tanto hasta que desaparezca la injusticia social y la inequidad, esa decisión lleva inseparablemente unida a ella la necesidad de cambiar el esquema básico de organización social, ahí, precisamente está “la cosa”. Cambiar el sistema. Cambiar los métodos de producción, junto a los hábitos de consumo. Cambiar los mecanismos de reparto de la riqueza y por ende el sentido de la propiedad, sobre todo de los recursos naturales y su aprovechamiento. Siguiendo a esto, cambios culturales y sociales, realmente profundos. Esto, en nuestro país, jamás siquiera se planteó desde una gestión. La violencia extrema apareció cuando la realidad política y social dejaba dos caminos posibles, o volver a las fuentes o cambiar el sistema, ésa es “la cosa”. No caminar hacia una Revolución, sino, revolucionar, subvertir tanto el poder como sus consecuencias. Este debe ser un objetivo, de lo contrario, volveremos a los periodos seculares de nuestra historia, donde pequeños logros son seguidos de violentas y crueles derrotas.

Lo que debe defenderse del Kirchnerismo es lo que sus detractores no se animan a expresar. Arturo Jauretche colocaba el mapa de la Argentina al revés y, con esta metáfora, intentaba explicar que hay otra forma de ver y hacer las cosas. Aunque no todos las hayan hecho de esta manera, eso hizo el Kirchnerismo en 10 años. La decisión de defender y avanzar para transformar el sentido de las cosas o de volver a las fuentes, no es una decisión ni del oficialismo, ni de sus detractores, es una decisión del pueblo libre organizado. El enfrentamiento con los organismos financieros internacionales, la defensa de los Derechos Humanos y el camino hacia la nacionalización de los capitales junto al reparto de la riqueza no son solo medidas de una gestión de gobierno, sino la antesala para una nueva forma de administración, donde el norte sea el sur y el sur sea el norte.

No hablemos de otras "cosas", luchemos por ésta.





domingo, 28 de julio de 2013

De Jauretche a Iron Man

   
      Mientras acompañaba a mi hijo menor a ver Iron Man 2 en la pantalla de un poderoso canal de cable y habiendo visto la 3 hace poco tiempo en la pantalla grande, resonó cuasi emulando una alarma de incendios, la recurrente frase acuñada por su protagonista, Tony (Antonio) Starc, eje de la saga, “Yo privaticé la paz mundial”. Nos inyectan “zonceras”, desde purretes y en dosis para adultos.
      La recorrida en el tiempo iniciada en ese acto y que atravesó todas las series y aventuras consumidas por nuestra generaciones de niños, desembocaban en sentencias que, sin ninguna duda, entran a engrosar el catálogo, ya escrito por Arturo Jauretche, como también, varios tomos más, respondiendo a la propuesta del Manual de zonceras Argentinas y sus páginas en blanco al final. Para muestra solo hacen falta botones.

     En la película, Vengadores, en uno de los diálogos entre un
representante del “Estado” y un superhéroe se escucha, “Nosotros tenemos un ejército”, ofrece el “estatal”, a lo que el superhombre responde, “nosotros tenemos a Hulk”. En la quinta versión de “Rápido y Furiosio”, estrenada en Buenos Aires en 2012, en el inicio, la elocuente exposición de un capo narco sobre la lealtad en la favelas, si prestan atención, los deja helados. Si recorremos la mayoría de las series norteamericanas, es redundante, pero también son mayoría, estas concepciones son constantes, esta forma de idear y recrear el mundo están presentes con mucha fuerza y desde las producciones para los más pequeños y en altas dosis, a los que el propio modelo “protege” de la contaminación política y se horrorizarían si escucharan a un niño entonar la marcha peronista, hablarían de “lavado de cerebro”, como lo hicieron en la escuela primaria del primer peronismo, mientras, en contrapartida ofrecían “mujercitas”, por lo menos, paradójico.

     Estados débiles, corruptos, contaminados de intereses personales se oponen a hombres exitosos, excéntricos, filántropos, poderosos, genios y por supuesto, playboys dueños del mundo y del corazón de todas las féminas. Frente a este esquema, el principal problema que atormenta al mundo es “la Paz” y no es que hacen referencia a la tierra de los hermanos Aymara, claro que no. Hablan de inseguridad, de crimen organizado, de narcotráfico, de las más obscuras perversiones, de eso hablan. Nunca del bienestar común, del trabajo colectivo, de la igualdad de derechos, del acceso a los bienes, de la diversidad cultural, de eso no se habla. En este marco crecimos, este mundo, desde lo sensorial, llevamos dentro. Estas soluciones nos traen, desde el inconsciente la sensación de tranquilidad, sin incertidumbre. Nueva paradoja.

     Frente a esta visión, analicemos nuestras campañas electorales y la concepción de mundo de nuestros principales dirigentes políticos. Propios y ajenos. Hombres con cualidades como la juventud, la buena presencia, la salud, la aparente humildad, éxito, el desapego por lo individual - la pregunta inmediata es ¿cómo han llegado a esa posición con tanto desapego e interés? – la intención de cambio, entre otras cualidades. Estos perfiles, presentes no sólo en los candidatos nacionales, sino también de otras naciones de nuestra América, Peña Nieto como paradigma, Enrique Capriles, Piñera, incluso el enorme Correa podría responder a esta estética sino fuera por su pensamiento preclaro y su compromiso popular. Podría arriesgarse que los “creativos” que diseñan estas campañas han llegado a la conclusión que las masas electorales perciben con buen tino estos atributos. Y la verdad, no se equivocan, sobre todo en países con ciudades como en a Argentina, profundamente transculturadas, europeizadas y, volviendo a citar a nuestro prócer de la historia, “colonizadas pedagógicamente”.

     Estas campañas no operan desde la lógica ni desde la razón, ni mucho menos desde el pensamiento. Trabajan íntimamente con nuestras percepciones, profundamente contaminadas por estas inyecciones de “modelo de vida” que recibimos desde gurises, en dosis para adultos, constantes y a lo largo del tiempo. Esa fibra nos tocan, en nuestro sistema nervioso, pero no en el cerebro. Bajo esta percepción, jamás un pueblo hubiese elegido ser conducido por un “Chavez” o un “Evo”, antípodas de la estética y el pensamiento de occidente.

     Tomarse un minuto más, para conducir con el pensamiento nuestras percepciones y con ello nuestras sensaciones y de ese modo nuestras decisiones, en particular las políticas surgirán del pensar, de la mente y no del culo. (SIC).



martes, 5 de febrero de 2013

sábado, 5 de enero de 2013

De eso no se habla

Fútbol, religión y política...


"Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia."


     A quienes pretendan reducir el concepto de "Justicia" a la decisión de un tribunal, al accionar de un poder de la república o al destino de quienes están fuera de la ley, debemos comunicarles que su visión es absolutamente miope y carente de toda intención que puede ostentar, por el contrario, en algún sitio, buen beneficio obtendrán de semejante sentencia.

     Decidir quién administra los recursos y cómo debe hacerse es tarea de quienes aportan esos recursos a través de quién más claramente los representen. Aquí reside la principal discusión. Pretender no discutirlos para "evitar" peleas es un argumento que, lejos de ingenuo, tiene la firme intención de no arribar al conocimiento.

     Como todos los sábados nos sumergimos en el éter y en la web de la mano de los compañeros de FM Del Carmen de Montevideo, Uruguay, en el programa "El Mirador" que conduce Eduardo Briganti, todos los sábados de 9 a 11 hora de Argentina y 10 a 12 hora de Uruguay. Junto a ellos trabajamos para mejorar la comunicación popular porque estamos convencidos que "solo el pueblo salvará al pueblo", en tanto pueblo tiene el sentido de dependencia de lo público, de todos y todas, sencillo, ¿no le parece?


sábado, 29 de diciembre de 2012

Balance Comunitario

     Si nos jactamos de ser comunitarios y populares, a la hora de hacer balances debemos ser coherentes con el camino transitado. El balance, entonces, debe ser comunitario, popular. Analizar los logros comunes, los que benefician a los pueblos y ordenar jerarquizadamente las deudas pendientes. Hemos aprendido mucho en estos años, el 2013 debe ser un ciclo de aplicación, donde en nuestras decisiones quede claro lo que aprendimos. Entonces, palabras como Democracia, Pueblo, Derechos, Todos, Justicia, Soberanía, Independencia, cobrarán sentido no por su comprensión sino por la posibilidad de percibirlas, verlas, respirarlas y defenderlas en cada rincón de esta Patria Grande. Las palabras no sólo tienen un sentido, sino también una traducción en lo cotidiano.

     Por esta senda transitó la última columna en el crepúsculo de este 2012 que, como todos los sábados, compartimos con Eduardo Briganti en su programa "El Mirador" de 9 a 11 hora argentina y 10 a 12 hora de Uruguay, por FM Del Carmen 105.3 de la Ciudad de Montevideo.

Compartimos el audio.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Mucho más que una ley

Por Kike Dordal*
(Nota especial para La Tecl@ Eñe publicada el 28-12-2012)

     No es posible recuperar la soberanía en todas sus formas – económica, geográfica, política, comunicacional, de recursos, etc. – sin enfrentar a los grandes poderes económicos que se han ido apoderando de cada una de ellas a los largo de muchos años. Tampoco resulta posible tal recuperación sin antes redistribuir los recursos económicos, humanos y naturales enajenados por los mismos poderes en igual período de tiempo.
      Surge entonces una importante pregunta. Si acordamos como objetivo la recuperación de la soberanía e independencia como herramientas para disponer y poner todos los recursos en beneficio de nuestro pueblo, en una relación de equidad e igualdad de derechos, en el camino hacia el objetivo resulta imperioso preguntarse, ¿es posible dar esta batalla en todos sus frentes en forma simultánea?, o resulta más acorde con la lógica enfrentar los poderes en forma sectorial, como si fuesen independientes uno de otros.

     El análisis del trayecto recorrido hasta la aprobación de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual es un buen ejemplo para comenzar a responder los interrogantes. Hagamos un poco de historia.
     A partir de la conquista de la democracia, y antes en forma clandestina, numerosas organizaciones vinculadas de una u otra manera a la comunicación comenzaron una difícil lucha para obtener un marco regulatorio que proteja a los sectores sociales y ponga a su servicio los Medios de Comunicación. Pero los aparatos comunicacionales fueron reemplazando gradualmente a las fuerzas armadas en su rol de custodios de los intereses económicos corporativos y de esta manera la correlación de fuerzas se inclinó, casi verticalmente, hacia los sectores de poder.

     Desde las obscuras negociaciones sobre Papel Prensa que permitieron dominar el mercado del papel en la argentina, la creación de la Agencia DyN, posteriormente el acceso a los canales de televisión por aire y finalmente la producción y distribución de la televisión por cable y satelital, concluyeron en poner en manos de los principales intereses económicos de la Argentina y del mundo, más del 80 % de los servicios de comunicación e información que los argentinos pueden consumir. Del dominio del terror se trasladó la estrategia hacia el “dominio de conciencias”.

     La organización social, la politización de la sociedad, la lucha y el amor hacia el pueblo comenzaron un durísimo trabajo de “desinclinación” del terreno para volver a ponerlo a favor de su legítimo dueño: El Pueblo. Ni la gente, ni los ciudadanos, la palabra pueblo no excluye a nadie, solo permite que se quede afuera aquél que no considera esencial para su vida el acceso a lo público.

     Así pasamos a innumerables proyectos que descansaron cómodamente en nuestro parlamento mientras, la lucha iba creando la correlación de fuerzas necesaria para empujar una ley. Aquí debemos hacer especial mención a la Coalición por una Comunicación Democrática que, integrada por organizaciones de los más diversos orígenes, supo siempre tener claro su norte y luego de interminables jornadas de trabajo y debate, se acordaron los “21 puntos básicos” que fueron la piedra fundamental en la construcción y consolidación de nuestra democracia y libertad. Pero aún así, el camino sería largo y áspero.

     El 21 de mayo de 2005, ya con los 21 puntos presentados, el entonces Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, mediante el Decreto N° 527 dispone una prórroga por 10 años a las licencias de radio y TV. En el marco de lucha que se estaba dando, parecía no sólo una burla hacia las organizaciones, sino también una entrega definitiva a los intereses dominantes. Lo cierto es que, en aquel momento, la fuerza construida para enfrentar la gran concentración económica resultaba más que insuficiente, por tal razón, haberla intentado en ese momento sí hubiese significado una entrega. Muy pocos pudieron ver con esta profundidad y claridad, el Presidente fue uno de esos pocos. Sabía que debía enfrentarse al monopolio mediático tarde o temprano, pero también sabía que no era tiempo. El Decreto 527 y Alberto Fernandez fueron los protectores de una derrota inevitable.

     El primer gran enfrentamiento, o en realidad, ensayo sería más preciso, fue el conflicto con la patronales agropecuarias por la Resolución 125. El rol que necesariamente debieron asumir los concentrados medios de comunicación para no ver alterados sus principales intereses económicos, permitió, ni más ni menos, que la visibilización por parte de sectores muy distraídos y manipulados de la sociedad, del claro posicionamiento político de estos medios, en íntima relación con sus intereses empresariales. Ese sector social vio vulnerado algo que, hasta ese momento era sagrado: La credibilidad. Los poderes económicos sintieron, por primera vez en la historia, que la impunidad que les otorga el olvido y la manipulación informativa, comenzaba su decadencia. Algo se había roto.

     La decisión política de Cristina Fernández de levantar el guante de los 21 puntos se vio plasmada el 18 de marzo de 2009 en el Teatro Argentino de La Plata, casi un año después de aquel 11 de marzo de 2008 cuando se desató la lucha por la 125. Nuevos aires soplaban entre quienes ya añosos y acompañados de todas las generaciones posteriores, sostenían la imperiosa necesidad de democratizar la información y acabar con los monopolios de comunicación. Otro largo año transcurriría hasta aquella madrugada del 10 de octubre de 2009, momento en el que 44 senadores levantaron su mano en forma afirmativa mientras que 24 dijeron que no y 4 estuvieron ausentes. La alegría ya no era solo brasilera.

     “Nadie suelta un privilegio por las buenas” decía un profesor de historia, y tenía razón. Pocos días después de promulgada la flamante y más esperada ley de la democracia, el Grupo Clarín presenta un recurso de inconstitucionalidad de varios artículos, fundamentalmente aquellos que atentaban contra su oscuro patrimonio. El 7 de diciembre de 2009 se notifica de una medida cautelar que impide aplicar esos artículos cuestionados contra el grupo. Ante el silencio de la justicia frente a la cuestión de fondo – la inconstitucionalidad – y la prolongación de la medida cautelar, la Corte Suprema de Justicia de la Nación establece un plazo concreto de vigencia de la medida cautelar, dicta tres años a partir del inicio de la misma, es decir el 7 de diciembre de 2012. A pesar de esto, horas antes del vencimiento de la cautelar las “gestiones del poder” consiguieron que la Sala 1 de la Cámara Civil y Comercial Federal, integrada por los jueces Francisco de las Carreras – recusado por los “viajes” financiados por el grupo - y Susana Najurieta – esposa de un abogado del buffet del monopolio -, decidiera, casi escandalosamente, extender la medida cautelar hasta que se solucione la cuestión de fondo.

     Sin entrar en detalle sobre la lucha por el nombramiento y/o competencia de los jueces intervinientes y el poco ilustre papel del Consejo de la Magistratura en su específica función, porque haría innecesariamente extenso este trabajo, lo cierto es que siete días después, el viernes 14 de diciembre de 2012 el juez federal del Juzgado 1 en lo Civil y Comercial, Horacio Alfonso, declaró constitucionales los artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que habían sido cuestionados. Con lo cual todo indicaba que el lunes siguiente la ley estaría en plena vigencia. Pero no fue tan así. O bien por falta de claridad en el fallo o por pericia de los letrados en la interpretación de los mismos no estaba claro si, una vez apelada la medida, la ley era suspendida o no. El mismo juez se encargó de aclararlo, se suspende su aplicación.

     Dejando de lado detalles y vericuetos jurídico-legales, entre la apelación del grupo monopólico presentada ante el juez Alfonso, el recurso extraodinario aceptado por la Cámara y la solicitud de “per saltum” del gobierno, definitivamente todo está en manos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El presidente de la Corte
Ricardo Lorenzetti y los ministros Carlos Fayt, Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi , Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni deberán decidir, en un plazo que no contradiga sus propias resoluciones, cuál es el destino de la ley 26.522 y con ella gran parte de la lucha del pueblo Argentino.

Escenarios Posibles:

· La Corte suspende la cautelar con lo cual la ley entra en vigencia inmediatamente independientemente de la resolución de la cuestión de fondo.

· La Corte ratifica la cautelar pero acepta el “per saltum” y en poco tiempo define la cuestión de fondo. No más de febrero de 2012.

· La Corte ratifica la cautelar y rechaza el “per saltum”, este sería el peor de los escenarios, ya que la Cámara podría tomarse meses en resolver la cuestión de fondo y mientras tanto seguirían suspendidos los artículos cuestionados.

     De los escenarios posibles La Corte optó por el peor, el que más se contradice con su propio fallo del 22 de mayo de 2012. En primer lugar y en sólo 5 líneas, rechazó, en forma unánime, el pedido de “per saltum” elevado por el gobierno respecto de la cuestión de fondo argumentando, principalmente, fallas técnicas en la presentación respecto de los términos establecidos por la reciente ley. En segundo lugar también rechazó el recurso extraordinario interpuesto por el ejecutivo nacional en referencia a la continuidad de la cautelar, ratificando la misma hasta que la Cámara resuelva sobre la constitucionalidad de los artículos 161 y 45, sólo exige “premura” en la resolución de la Cámara y lo único que deja claro es que el plazo de desinversión está vencido. No estableció ningún plazo concreto ni se expidió con la misma determinación que lo hizo con el juez Alfonso. Será Justicia.

      Retomando el concepto de soberanía, si bien es cierto que la resolución de este enfrentamiento con los poderes económicos concentrados en el terreno de la justicia es fundamental, no es el único requisito para la plena vigencia de la ley. El trabajo del órgano de fiscalización y control que la misma ley crea, la A.F.S.C.A. – Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual – y todos sus estamentos deben establecer los mecanismos para que el espíritu democrático y el sentido de horizontalidad de las voces se vea plasmado en la cotidianeidad de los argentinos y no en la letra de los artículos o de la propia ley.

     Una vez en plena vigencia de la ley 26.522 las autoridades gubernamentales tendrán la oportunidad definitiva de poner los medios y mecanismos de comunicación al servicio y beneficio de su único propietario: El Pueblo Argentino. Haciendo cumplir una ley que es vanguardia de las democracias del mundo. Se habrá conseguido entonces plena soberanía comunicacional, herramienta absolutamente necesaria a la hora de recuperar todas y cada una de nuestras soberanías y devolver al pueblo los recursos enajenados durante 520 años.

Si así no lo hicieren, el pueblo se los demandará.
Sólo el pueblo salvará al pueblo.
*Periodista. Miembro de COMUNA. Director de Cazadores de Zonceras Espacio abierto de Comunicación popular y democrático http://cazadoresdezonceras.blogspot.com
www.kikedordal.com.ar

sábado, 22 de diciembre de 2012

Pobreza, herramienta del poder

Villa 1-11-14
     En los últimos días de este 2012 se han producido numerosos hechos de violencia en distintos lugares del territorio argentino. Mientras el Gobierno Nacional acusa a ciertos sectores sindicales y de oposición, éstos se visctimizan, cual carmelitas dezcalzas, y devuelven la acusación al ejecutivo como escusa de ocultar un desgobierno.

     En el medio de los cruces políticos y de los actos de violencia, existe un amplio sector de nuestra sociedad que aún después de casi once ayos de este modelo Nacional y Popular, continúa en situación de emergencia económica y pobreza extrema, sin recibir atención alguna de los sectores de poder en disputa. Solo son atendidos cuando resultan una herramienta política de visibilidad.

     Desde este lugar, analizamos etos preocupantes hechos, en la columna de los sábados, para el programa "El Mirador" de FM Del Carmen, de Montevideo, Uruguay, que conduce Eduardo Briganti los sábados de 9 a 11 hora argentina y 10 a 12 hora de Uruguay.

     Sólo el pueblo salvará al pueblo.


domingo, 28 de octubre de 2012

SE ACERCA JALOGUIN

por Laura Mora

     Halloween es una fiesta de origen pagano, practicada por los celtas desde hace unos 3000 años. Su esencia es el culto a los muertos.
Mundialmente conocida por el gran despliegue que se realiza cada año en Estados Unidos, desembarcó en la Argentina a través de Hollywood con sus películas y eternas publicidades. 

   Globalización cultural, la comunicación masiva, etc., etc. hizo que hoy nos topemos con una celebración que poco tiene que ver con nosotros.

     Claro está, que para un nene de edad pree escolar no hay nada más atractivo que un buen disfraz y una buena cantidad de golosinas. Obvio, esta característica sobresaliente del festejo de la noche de brujas, prende en los chicos sin hacer demasiado esfuerzo. Es por demás tentador. Y lo entiendo. No voy a pretender que un nene de cuatro años diga NO al bombardeo mediático y consumista.

      Entonces, es aquí donde el adulto juega un rol fundamental. 

     Las fiestas tradicionales Argentinas (italo - hispano – indígenas) han sido dejadas a un costado y han ido desapareciendo por motivos diversos que no voy a explayar en este texto. El espacio vacío se llena, y se va llenando de estos festejos extranjeros que cuentan con un poco más de presupuesto a la hora del marketing.
Pero tenemos la posibilidad de rescatarlas con nuestros hijos, de ponerlas en práctica y volver hacerlas populares, masivas. Festejos nuestros, que nos identifican y nos definen.

   San Valentín, San Patricios, y seguimos sumando…. Ignoramos los orígenes, ignoramos los significados pero las adoptamos y caemos una y otra vez en algo que no es ni más ni menos que estrategias comerciales donde el negocio no lo cerramos nosotros pero ayudamos bastante para que otros lo hagan.



viernes, 12 de octubre de 2012

Ser o no ser K

     por Kike Dordal

     Este humilde, breve, pero pretencioso ensayo tiene como único objetivo analizar el modelo que se desarrolla en la Argentina desde 2003, partiendo de la recurrente noticia del asesinato de un campesino militante del MOCASE-VC a manos de mercenarios financiados por grandes empresas. Absolutamente descontaminado de las reducciones demagógicas planteadas por sectores opositores y los poderes económicos usando como panfleto y operadores políticos al Grupo Clarín fundamentalmente. El espectro es sin duda mucho más amplio que una simple oposición dicotómica. 

     Ya no hace falta prácticamente invisibilizar las noticias de asesinados en protestas de trabajadores, desalojos de campesinos o pueblos originarios o víctimas del eterno y gravísimo problema habitacional que vive la Argentina, están tan naturalizados estos hechos que comienzan a parecer cotidianos e inevitables, como los accidentes de tránsito o las catástrofes naturales. 

     Sin embargo las discusiones políticas siguen girando en derredor de algunas grandes deudas de este modelo para con el pueblo y en particular con los sectores más vulnerables, levantadas como banderas irrenunciables por sectores de la oposición – en muchos casos banderas que se contradicen a los principios mismos del partido o grupo opositor - y se enfrentan a verdaderos logros de esta gestión y la necesidad de perpetuarlos y profundizarlos – en muchos casos también contradictorios con los intereses de algunos “aliados” al proyecto - . La rigidez de estas dos posiciones genera esta falsa dicotomía que impide colocarse en algún lugar sin ser merecedor de alguna rígida etiqueta. “Si pretendés defender algunos logros sos ultra K y si criticás algunas patas flojas del modelo compraste el discurso de Clarín o sos un “gorila recalcitrante” o definitivamente “pandófilo””. Esto no es, ni más ni menos, que lo que el fallecido filósofo francés inmortalizó como “simplificación demagógica”, herramienta fundamental de la televisión en su rol normativo y despolitizador. 

     No se debe dejar de lado que el “Proyecto Nacional y Popular” iniciado en 2003 por Néstor Kirchner surge, desde su creación, de la frustrada experiencia de las “utopías revolucionarias” que planteaban consignas simbólicas tales como “…el Hospital de Niños en el Sheraton Hotel”. No porque deje de ser un deseo, sino, porque se trata de cambiar actos heroicos sin resultados reales, por actos más sencillos con cambios sustanciales. Los mismo que otros planteos en Latinoamérica, este proyecto no apunta a despojar violentamente las injustas y genocidas riquezas obtenidas por los grupos de poder en los últimos 50 años, sino que tratan de repartir riquezas afectando lo mínimo necesario a estos grupos de poder, ya que la presencia de ellos, para estos modelos, aunque suene paradójico, es la que permite esa distribución más equitativa. Plantean, dentro de la lógica capitalista, una mejor distribución de los beneficios productivos. Una suerte de combinación de desarrollismo productivo con equidad y justicia social. Muy lejos de una revolución que ponga, con justicia a decir verdad, en manos de los sectores postergados las riquezas arrebatadas a los largo de la historia. 

     Lo cierto es que, los grandes grupos económicos dueños absolutos del poder a lo largo de muchos años, reaccionan ante estas políticas, que los incluyen, como si poco menos se estaría operando una expropiación masiva de todos sus bienes, y se aglutinan, victimizándose detrás de grandes operaciones mediáticas que no intentan más que confundir y desalentar a los pueblos, para que crean que esto es mentira, una mentira más y que cambiar la realidad del poder es imposible. 

     El Grupo Clarín no está a punto de perder su imperio, ni mucho menos de derrumbarse ni de sufrir una hecatombe económica, muy por el contrario, conservando las licencias que le permite la ley seguirá siendo un grupo empresario muy poderoso pero ya no, dueño absoluto del poder en la Argentina. 

     La pregunta a futuro es, ¿qué significa profundizar el modelo?, significa, como todo indica,  avanzar sobre los privilegios de los grandes grupos económicos y utilizar esos fondos para generar más políticas de vivienda e inclusión, comenzar a defender la propiedad de la tierra frente a la invasión de la minería y la sojización hasta lograr un equilibrio entre producción y soberanía plurinacional, o - no hay situaciones que orienten en este sentido -  mantener el status quo de lo logrado en equilibrio con lo adeudado como límite de un modelo. Son sólo dos respuestas a las tantas posibles, pero todas las posibles tiene algo en común, perpetuar y no retroceder en los importantes logros obtenidos, las banderas no deben volver a bajarse jamás. Los fondos previsionales deben ser administrados por el Estado, como la línea de bandera y la petrolera. El estado debe ser fuerte para evitar los intereses de grandes grupos económicos lleven a los pueblos a situaciones de extrema pobreza y abandono, son sólo algunas de las cuestiones irrenunciables a defender.  Esto, gran parte del pueblo lo aprendió.

     La corrupción, los abusos empresarios, la mafia sindical, la inseguridad, la inflación, son males que aquejan a la Argentina desde hace mucho tiempo y en forma sistemática y recurrente. No deben ser nunca, ni incluidos, ni mucho menos naturalizados. El salario mínimo, las paritarias, el aumento legislado de la jubilaciones, la defensa, respeto y lucha por los Derechos Humanos, la soberanía, la valoración de la producción por sobre la especulación, la lucha por la democratización de la palabra, las políticas inclusivas, tanto de género como étnicas o sexuales, son en su mayoría inéditas en la Argentina y no son simplemente logros K, son logros de gran parte de un pueblo que encontró una gestión que supo escucharlos y erigir sus banderas, y buscará profundizar esas políticas hasta lograr una verdadera justicia social sin un solo pobre, de verdad, en la argentina y luchar para que aquellos males que nos aquejan sean definitivamente excluidos. Las revoluciones pueden ser utopías, el fin de la pobreza, y las construcción política no. 

     Es cierto que, en un pesimista análisis y sopesado con los deseos de las mayorías, en casi 10 años lo logrado parece, para algunos, muy poco. Pero no es menos cierto que los logros son genuinos, sólidos y por tanto factibles de mejorar y profundizar y resultan no tan escuetos cuando se dimensiona el camino y los obstáculos sorteados para conseguirlos. 

     Como las poesías, la música o el arte en general y parafraseando a Pablo Neruda, una vez que la obra se soltó, le pertenece al pueblo. Los logros son del pueblo y no de ningún dirigente ni partido político en particular y como tal debemos defenderlos, todos y todas. 

     No hay dicotomías ni demagogias, hay, simplemente, nuevos puntos de partida para continuar construyendo. 

     Los pueblos no siguen a los partidos ni a las ideas, son ellos o ellas que deben seguir a los pueblos. 








miércoles, 3 de octubre de 2012

Dictadura en democracia

     Mucho se habla de “Dictadura cívico-militar”, complicidad, socios y demás títulos impuestos a los “no uniformados” que, de una u otra manera participaron del criminal proceso en la Argentina. Ante esto, resulta necesario hacer algunas aclaraciones, porque no todos los que hablan al respecto, cuentan con suficiente autoridad moral para tal acusación, y por tanto, conllevan al ocultamiento de los verdaderos responsables. 

       Se puede catalogar de “dictatorial” o “dictador” a un proceso o persona desde un punto de vista estrictamente constitucional, según la cual entendemos a aquel o aquellos que acceden a un puesto de representatividad y con capacidad de decisión sobre un grupo social determinado sin el acuerdo explícito del grupo de referencia. En el caso de gobiernos dictatoriales, hablamos de dictaduras cuando éstos no respetan las constituciones a la hora de elegir autoridades.

       Pero la palabra “Dictador” no se refiere estrictamente y sólo al mecanismo de acceso al poder, sino también a los móviles e intenciones en la utilización del ilegal método. En este caso es evidente que, en un sentido general, la intención de cualquier dictadura no está en sintonía con los deseos, necesidades o beneficios del grupo social receptor, ya que de ser así, se utilizaría el método normado. En todos los casos, los procesos dictatoriales responden a intereses minoritarios, extranjeros o que no representan los derechos de las mayorías.

       Si catalogamos como “dictatorial” a todo aquel proceso que no responde a las voluntades de las mayorías de una sociedad, el espectro se amplía de forma considerable. Fundamentada esta apertura en la premisa que, todo aquel ciudadano que tenga firmes intenciones de respetar las decisiones de las mayorías, aún cuando éstas lo excluyan, no estará dispuesto a utilizar ni acompañar a quien utilice mecanismos fuera de lo acordado por la sociedad a la que pertenece, ni mucho menos financiarlas. 


Mauricio Macri, Duhalde, Menem, Franco Macri

       Frente a esta definición ampliada, la visión sobre participación civil en los procesos dictatoriales cambia diametralmente. Pretender que la sociedad o complicidad civil con las dictaduras y sus criminales métodos está reservada a directorios de empresas contemporáneas al proceso o figuras eclesiásticas octogenarias, es echar una espesa cortina de humo que encubre a los verdaderos responsables de esos sangrientos períodos en la historia Argentina y por sobre todo a los que, en la actualidad, añoran aquellos beneficios.

       La participación en los crímenes de la dictadura no es una cuestión sólo fáctica, sino más bien, puramente ideológica. Comprender esto permite hacer de la historia y la verdad una herramienta poderosa para construir el presente, de lo contrario, la historia queda en un texto apergaminado absolutamente inconexo con lo que sucede en la actualidad y lo que puede suceder en un futuro.

       Tal vez el paradigma de esta ideología lo constituye el, gracias al pueblo Argentino, ex presidente Carlos Saúl Menem y su frase "Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie". Esta triste expresión es mucho más que una oración graciosa y nefasta, encierra el mecanismo que reemplazaría a los militares en la gestión de gobierno, pero no en la violación de las voluntades populares ni en la criminalidad de los procesos.

       Para instalar el miedo y la posterior parálisis e inacción fueron necesarios, primero los ejércitos adoctrinados para tal fin, luego, los Medios Masivos de Comunicación, concentrados y poderosos, construyeron sociedades aterradas, desilusionadas de la política como mecanismo de organización social, sin ninguna esperanza de cambio general y con una fuerte necesidad de “salvarse” de la pobreza, como sea.

       Frente a este análisis, cuando pensamos en los sectores no castrenses que estimularon, financiaron, participaron, apoyaron y se beneficiaron con los crímenes y la muerte debemos pensar en todos aquellos que avalaron y participaron en procesos supuestamente democráticos con sectores proscriptos, aquellos que accedieron al poder mediante el engaño, la mentira y la utilización de tecnologías poderosas para condicionar las decisiones populares. También debemos incluir en esta lista a los que hoy ejercen el poder recostados en la falsedad de sus propias promesas, necesarias como nuevo método.


"Fino" Palacios con Masera
 Si el paradigma lo constituye el gobierno de la década del ´90, el refugio de persistencia de esta “socio-complicidad” está representado por Mauricio Macri y el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Teniendo en cuenta sus inmensas conexiones con la dictadura y el gobierno de Menem, no sólo en sentido sino en dirigentes. Cargado de promesas como “…una educación de excelencia”, la “…la urbanización de las villas” y a pesar de haberse mostrado en un basural con una niña de piel obscura, no le tembló el pulso al crear la UCEP, al nombrar al “Fino” Palacios al frente de la Metropolitana, recortar presupuestos en políticas sociales, en salud entre otras impopulares medidas, acompañadas de incremento en la inversión en publicidad (Medios) e infraestructura del espacio público (Empresas constructoras). No es difícil apreciar que el tenor de las medidas son ampliamente coincidentes – así como los funcionarios – no sólo con las medidas de la década de los ´90 sino también con los intereses defendidos por las políticas de la dictadura militar de 1976-83. 

       En síntesis, cuando hablamos de cómplices o socios de las sangrientas dictaduras militares en la argentina debemos incluir a todos aquellos que consideran a la violencia, a los secuestros, a los asesinatos, a los engaños, a las mentiras como métodos válidos en la gestión de un gobierno para poner al servicio de unos pocos el sacrificio y los derechos de las mayorías.

       La justicia debe juzgar a los ejecutores, la sociedad a los ideólogos.

     La historia no pasa, sencilla e indefectiblemente nos atraviesa.
                            
                                                                       Kike Dordal

sábado, 29 de septiembre de 2012

Cara o ceca...

La Kara única de la moneda
(por Kike Dordal)

         “Las dos caras de la misma moneda”, o “La otra cara de la moneda”, son expresiones que pretenden dar por sabido la existencia de dos caras en una moneda. Esto es una falacia. Ninguna moneda tiene dos caras. Es cara o ceca. Una “zoncera” diría Don Arturo, porque se trata de una mentira,  respecto del metal acuñado, y esconde u oculta una intención “non sancta” en cuanto a su uso en forma metafórica.

     Este recurso literario, como otros, son asiduamente utilizados por los que  pretenden mostrarse como oponentes o detractores del proceso político que vive la Argentina desde mayo de 2003. Estas metáforas pretenden reemplazar los inexistentes argumentos que, disfrazados, tratan de exponer. Es cierto que, muchos de los puntos en los que hacen pié tienen alguna raíz de debilidad o porqué no, certeza, pero de ninguna manera plantean su corrección ni mejoramiento, ni mucho menos tienen, la mayoría de ellos, autoridad política y en algunos casos, ni siquiera autoridad moral para plantear otro camino.


     La corrupción, la tergiversación de datos por parte del INDEC, la burocracia sindical y el poder de las organizaciones gremiales, la inseguridad, la pobreza, el pago de la deuda con reservas y la acumulación de las mismas en el Banco Central, la política exterior fuertemente ligada a la UNASUR y firmemente distanciada de los EEUU, la no regulación de la explotación de los recursos naturales y la lenta reactivación de los ferrocarriles, son. por nombrar algunos,    los cuestionamientos sostenidos que luego retomaremos.


         Cayendo en un lugar común, es de rigor decir que a esos planteos, insistimos, en la mayoría de los casos, dispersos, ambiguos y sin propuesta alternativa clara, se los podría discutir uno a uno y oponerle, estableciendo en una escala de valores, aquellas medidas objetivas y reales que fueron llevadas a cabo en este período político. La cancelación de la deuda con el F.M.I., fin de la impunidad para represores, histórica inversión en educación, paritarias y disminución ostensible de la desocupación, nacionalización de los aportes previsionales, AUH, ley de aumento a jubilados, medicamentos genéricos y gratuitos, reactivación de la industria, sanción de la ley de regulación de los medios de comunicación. Estas son sólo algunas de las medidas tomadas en estos años, elegidas como ejemplo, no en orden de importancia, claro está. Al igual que las anteriores, se las podría desglosar una a una, para analizarlas y todas tienen un sentido social, dirigido a conseguir mayor equidad en la distribución de la riqueza mientras se generan mecanismos para incrementar la producción. Todas también, son sensibles de mejorar e incluso superarlas.


         A fin de quitarle el posible olor a panfleto que algunos lectores puedan percibir, vamos a retomar algunos de los argumentos de la atomizada oposición. La discusión del INDEC es salomónica, sobre todo cuando se le quita veracidad a toda la información, por tanto discutir sobre los índices de delitos o de desocupación toman el mismo rumbo incierto. Las políticas respecto de los recursos naturales, los ferrocarriles o la profundización en el reparto de la riqueza son las más ricas a la hora de encontrar debilidades. Pero aquí es donde aparece la falacia, la mentira o, para estar en sintonía, la zoncera.


         Si analizamos los logros que destacan los defensores “K”, como los llama el monopolio, es difícil oponerse a ellos, en realidad, oponerse significa pretender seguir enriqueciendo sectores corporativos a cambio de favores personales, pero hay muchos opositores, la mayoría, que en su discurso no se muestran defensores de las corporaciones sino, por el contrario se auto titulan, “Frente amplio popular”, “unión popular”, los términos “popular”, “federal” y “social” aparecen en casi toda la línea opositora. Esta es la mentira. No hay otra cara de la moneda. Se muestran como otra cara de la moneda y son, ni más ni menos, que la “ceca”. Esta “zoncera” oculta las verdaderas intenciones de este espectro político, concentrado como el líquido en un embudo, por los intereses representados principalmente por el Grupo Clarín, pero salen enmascarados.

Amado Boudou y Jorge Rivas
         Toda la dirigencia política que pretende defender intereses nacionales y populares no se ha corrido del camino, por el contrario, se han ido acercando para mejorarlo.   El Partido Socialista, con el heroico ejemplo de Jorge Rivas a la cabeza, la UCR con los mediática y despectivamente calificados como Radicales “K”, la izquierda que aporta importantes referentes,  las Centrales de Trabajadores – CGT y CTA – han puesto, sus sectores no individualistas o burócratas, al servicio del modelo y el Peronismo no necesita explicaciones. Sólo quedaron fuera quienes no condenan la represión y el crimen y quienes creen, aunque sea en lo más íntimo de su ser, que existe alguna razón que le otorga privilegios a algunas personas y se los quita a otras. Quedan afuera quienes, con su careta de demócratas, se han enriquecido con las dictaduras genocidas y la corrupción  al servicio de los grandes intereses económicos. Luchan desde adentro quienes creen en un país justo, libre y soberano. El camino está marcado, no pongamos piedras, allanemos y mejoremos el andar.


 Que quede claro, como dijo nuestro amigo Hernán Brienza, “hoy, profundizar el modelo es ser leal a la conducción del movimiento, es decir, a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.”.


         Queda claro, las monedas tienen una sola “Kara”.



         “Información para decidir. Conocimiento para ser libres”