por Kike Dordal
Desde que nuestros cipayos bronces de la generación del `80 pensaron esta Nación, quedó acuñado el concepto de “gasto público” como una suerte de parámetro a cuidar porque fácilmente podía convertirse en un enemigo. Lo que nunca explicaron es porqué no todo gasto público es gasto público. Y así nació la desigualdad. Y un diario nos la explicó.
Ya para cuando la patria cumplía un siglo y medio de vida, un hombre, un militante, un historiador, un escritor comenzó a deshacer el entramado que el diario de la “Tribuna de doctrina” explicaba como natural, o lo que es peor, lo tergiversaba. “El problema de la Argentina es la extensión” decían las sabias letras, que supieron reinvertarse en los `70 y la dictadura la recreó sentenciando: “Achicar el Estado es agrandar la Nación”. Don Arturo Jauretche llamó “zonceras” a estas sentencias implacables desde las cuales se parte para justificar medidas de gobierno pero que, al analizarlas su veracidad se escurre como agua entre los dedos.

