“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

martes, 23 de agosto de 2011

Frase Madre


“ENEMIGO”


Días atrás Hebe de Bonafini expresó una frase, clara y contundente como es su sana costumbre y para no alterar esa rutina provocó revuelo, mucho revuelo, sobre todo en aquellos destinatarios del juicio, claro, sin hacerse cargo, por supuesto. “No son opositores, son enemigos” disparó la madre de uno de los 30.000 pilares del nuevo plan instalado en la Argentina que,  a juzgar por los resultados electorales, vino para quedarse.
Hebe de Bonafini


         Cuanta razón tuvo Hebe en su expresión, aunque algunos intencionalmente quisieron hacer sonar la frase como belicosa o provocadora, pero si la analizamos bien, no es ni una cosa ni la otra, se trata de una calificación certera de algunos actores de la política nacional que, ya casi desenmascarados, insisten en mostrarse neutrales, como meros espectadores y reconstructores de una realidad política que goza de una mayúscula decadencia en su credibilidad.


         Pretender analizar la oposición política a nivel nacional hoy es tarea sencilla, no se puede analizar lo que no se ha constituido. Sin embargo la sensación no es tal y esta disociación entre sensación y realidad fue la sorpresa de la primarias – P.A.S.O. -.


         El único actor político con capacidad de herir la popularidad y aceptación de la actual gestión de gobierno está constitucionalmente impedido de presentarse a elecciones para disputar el gobierno en la Argentina, único camino válido por decisión de todo el pueblo que habita este suelo. Por lo tanto los métodos con los que cuenta no están alineados con la “legalidad” y en el mejor de los casos son inmorales. Este actor recibió el golpe más duro de todos los que podría haber recibido, se quedó sin segundo. La apuesta era sencilla, esperar que algunos de los candidatos anti-K, Duhalde, Alfonsín o Binner, despegue del pelotón y se acerque un poco a Cristina. Esto no sólo no sucedió sino que la paridad entre “los segundos”  y la distancia con “la jefa” fue tan grande como sus miserias y ahora ninguno suelta un tranco. Conclusión, el principal actor político de la oposición, el Grupo Clarín, no tiene delfín para su tarea.


         Teniendo en cuenta el mencionado impedimento del poderoso grupo empresarial y mediático para participar legítimamente en la disputa del gobierno en la Argentina y sumado a los antecedentes del  actor en cuestión a la hora de construir poder – “compra” de acciones de Papel Prensa durante la Dictadura – Acceso a la televisión gracias a la modificación introducida por Carlos Menem, entre tanto otros – no resulta difícil concluir que quien utiliza métodos ilegales, inconstitucionales, extorsivos o que violan las normas que los ciudadanos elegimos no es un oponente o un adversario, es sencillamente, un ENEMIGO. Y eso es precisamente el Grupo Clarín, un enemigo, no de esta gestión de gobierno, un enemigo del pueblo, aunque una importante porción de este pueblo aún no lo advirtió.


         Los contundentes resultados del 14 de agosto pueden hacer pensar a muchos que la hegemonía del grupo multimedios se ha quebrado, y es cierto. Pero la capacidad de invisibilizar hechos o manipular e interpretar maliciosamente la información o armar operaciones de prensa,  no es la única capacidad peligrosa del grupo. Aún queda por quebrar la estructura de poder que le permite interferir en decisiones judiciales, extorsionar dirigentes políticos, gremiales y empleados, comprar pensamientos, analistas y politólogos, manejar economías y determinar reglas del “mercado” consiguiendo grandes “negocios” con algunos Estados, esto, sigue intacto.


Hebe lo advirtió. No hablaba ni de Duhalde, ni de Alfonsín, ni de Binner que pueden ser simples opositores obsecuentes, pero el ENEMIGO está, noche a noche y mañana por mañana en muchos hogares. Con nombres y apellidos. Con mefistofélica diversidad de apariencias, sigue presente. No hay Jesús en esta profesía.


Sólo el pueblo salvará al pueblo.

Kike Dordal

           

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